Siguen la ruta de mis ilusiones

Empezamos a contar desde cero. Este blog es nuevecito.

Mostrando las entradas con la etiqueta jubilación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta jubilación. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de marzo de 2015

Lo que NO voy a hacer

En estos días organizo muchas de las cajas que permanecieron en un almacén mientras se habilitaba nuestro hogar después del fuego que devoró parte de la casa. 

Esas cajas - rotuladas como “Libros”- se habían quedado para el final porque estaban en un mueble que pereció tras el fuego.

La mayoría de los libros se salvaron del fuego y del agua de bomberos, pero no del hollín ni del olor a humo que alimenta mis pesadillas.

El sistema de oxigenación y purificación que se instaló cuando la casa todavía no era habitable, "descontaminó" gran parte de los libros y me recordó lo que siempre he dicho: que los libros necesitan ojos que los descifren, manos que pasen las páginas y personas con la capacidad de sorprenderse.

Entonces, ¿qué hacían tantos libros almacenados en un mueble en vez de ser utilizados?

Nunca he tirado un libro a la basura; ni siquiera los de escuela de mis hijos. Esos eran para reventa, o donación.

Mi esposo insistió en que nos quedáramos con más de 30 de esos “clásicos de la filosofía” para leerlos cuando se jubile. ¡Ja!

Una de mis mejores amigas había inventado una Feria de Libros Usados con el fin de recolectar fondos para un grupo que ayuda a mujeres maltratadas y sus hijos. ¡Y allá fueron a parar los clásico intragables a los 65 años!

Esas lecturas no están en mi agenda ahora que me deslizo con entusiasmo hacia la Ruta de la Libertad.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...